

La localidad de San Cristóbal vivió este Viernes Santo una jornada de fe, con una programación que se extendió desde las 7:00 a. m. hasta las 10:00 p. m. y que convocó a miles de familias bogotanas en torno al Templo del Divino Niño.
La articulación previa del Puesto de Mando Unificado fue determinante: cada entidad conocía su rol antes de que el primer feligrés cruzara las puertas del Templo. El resultado fue una Celebración de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo a las 3:00 p. m. que transcurrió con la solemnidad que la ocasión exige y la organización que la ciudadanía merece.
Posteriormente, a las 5:00 p. m., se llevó a cabo el Sermón de las Siete Palabras, dando paso a la procesión del Santo Sepulcro a las 6:30 p. m. El PMU garantizó que el recorrido se desarrollara con orden y seguridad, acompañando a la comunidad durante toda la jornada.
La jornada demostró que la fe y la institucionalidad pueden trabajar de la mano: cuando la comunidad convoca, la Alcaldía Local de San Cristóbal responde.